El cielo estaba gris, era una mañana con un cielo plomizo, parecía decir adiós al verano.
Volví a recorrer el camino en coche desde Cádiz a Chiclana, el mar estaba plateado y sereno.
Siempre me resulta muy difícil el primer día. Ya pasó.
Atrás quedó otro verano, días de ocio.
Hoy comienza un nuevo curso pero parece que empieza un nuevo año porque una se plantea nuevos retos, nuevos objetivos.
En parte siento tristeza, pero también siento ganas de comenzar esta nueva etapa que la tomaré con ilusión.
Vuelvo a tener un grupo, ya os contaré ....
Seguiré en otro momento, es tarde, llevo casi toda la tarde trabajando para el cole y estoy cansada.
Ojalá acabe pronto este calor.
Esta mañana llegué al colegio tan temprano que no había nadie....y casi me fui la última.
Me tomé un cafelito con algunos compis.
Tuvimos una reunión de ciclo.
Comenzé la mudanza. Sabéis que durante el curso pasado estuve de maestra de apoyo por lo que todo mi material lo tenía guardado en varios sitios.
Siempre, después de varias horas de estar moviendo cajas, bolsas y demás me entra desolación, creo no acabar nunca. Así que tras un tiempo largo decidí dejarlo y ocuparme en realizar otras tareas que tenía pendiente para el día de mañana y cuándo me dí cuenta era la hora de irme.
El día 10 comienzan las clases, no sé si me dará tiempo de tener mi aula arreglada como a mi me gusta para acoger como es debido a los peques de tres años.
¿Tendré que hacer horas extras por la tarde? tal vez.
Esta tarde he seguido trabajando en casa para el cole y creo que ahora os dejaré y cenaré.
Sueño con dormir, pero sé que no lo haré pronto.
Os dejo una foto que hice hace un tiempo de mi tierra, y con ella os deseo felices sueños.













