Me despedí en junio sin saber si volvería o no, me despedí sin muchas palabras, sin agradecer a tod@s l@s que me habéis seguido durante este tiempo, me despedí mirando atrás y así es falsa despedida.
Me siento bloguera, porque el blog me ha dado mucha satisfacción, he establecido con este blog lazos de amistad con otros bloguer@s, he sentido solidaridad y me ha encantado compartir con todos vosotros mi experiencia.
Hace semanas que quería escribiros pero a la hora de la verdad se fugaban las fuerzas y el desánimo me abatía sin consuelo alguno.
Alguna vez, quizás, explique por qué me fui sin apenas decir adios pero hoy todavía no puedo. Sí que quiero deciros que aproveché los primeros días de julio para visitaros y que mi intención era continuar con dichas visitas en el periodo de las vacaciones pero no me fue posible, mi madre, "mi gordi", se puso enferma y mis días cambiaron, mi tiempo no fue ya mi tiempo sino el suyo. Hoy, ya mejor, aun sigo ahí, a su lado. ¿ Cómo expresar tal cúmulo de sentimientos y emociones?. He sentido tristeza, alegría, ansiedad, estress, melancolía, enfado, cansancio, agotamiento. He querido estar trabajando para escapar de la situación y hoy que ya comencé el colegio siento vacío porque no estoy ahí, al lado de mi madre. Voy a su casa por las tardes y noches y pienso que tengo muchas cosas que preparar para el colegio y que no puedo hacerlas.
Al segudo día de colegio me fui a casa deprimida, había perdido mucho tiempo, miraba sentada en la mesa mi aula y no sabía por donde empezar, ayer terminé o medio terminé de arreglarla, y me sentí mejor, estoy deseando que llegue el lunes para ver a mis alumnos/as, para sentir su cariño, para deleitarme con sus sonrisas, para escuchar sus sonidos y sus silencios.
Sé que sacaré tiempo de donde sea para preparar el trabajo de clase y también para continuar con el blog aunque no sea muy a menudo, intentaré visitaros a tod@s.
Gracias siempre por vuestro apoyo, por estar ahí al otro lado de la red.
Todo mi cariño.